Después de una interesante lectura en el portal “Allcarselectric“ se nos ocurren una serie de reflexiones basadas en el artículo “10 cosas que nos gustaría comentar a los fabricantes de automóviles acerca de la publicidad sobre vehículos eléctricos“.
- El vehículo eléctrico tiene sus fortalezas y sus debilidades, una de sus debilidades (aunq
ue ha mejorado mucho en los últimos tiempos) es la autonomía, por lo tanto ahondar en publicidades de vehículos eléctricos que han recorrido largos viajes no son buena idea.
- En numerosas ocasiones hemos visto algún anuncio en donde se trata a los consumidores como si fuéramos niños, es un error!. Se tiene que educar a los consumidores, sobretodo cuando es una tecnología que es desconocida por la mayoría, pero de ahí a mostrar obviedades, hay un buen trecho.
- No todos los días son noticia, incluso en un mercado como el del vehículo eléctrico. Saturar al consumidor con noticias y notas de prensa repetitivas no juega a favor de nadie. Decenas de años de publicidad han desarrollado en todos nosotros un mecanismo muy útil denominado ceguera psicológica, que nos permite desconectar nuestra atención ante situaciones y/o mensajes repetitivos. Actualmente el aluvión de noticias relacionadas con el vehículo eléctrico va en aumento, y el mayor peligro es la gran redundancia existente en todas ellas, y lo peor, en ocasiones existen contradicciones.
- Con respecto a la autonomía, es cierto que ha aumentado considerablemente en los últimos años, al igual que la vida útil de las baterías de iones de litio, pero habría que ser conservador con los datos publicados y no comunicar datos basados en situaciones optimistas, ya que normalmente no será así (publicar siempre datos basados en ciclos de conducción homologados). Aunque a medida que se acerca el lanzamiento comercial la rigurosidad en este aspecto aumenta.
- La publicidad negativa normalmente proyecta una serie de connotaciones sobre la marca anunciante no muy positivas, y termina siendo perjudicial para la marca que realiza ese tipo de publicidad, por lo tanto no es una gran idea.
En definitiva, y en este punto no podemos estar más de acuerdo con el autor Nikki Gordon:
Un buen producto respaldado por un buen servicio post-venta es la mejor publicidad, el efecto WOM (boca a oreja) hará el resto.
El mercado del vehículo eléctrico tiene una perspectiva de crecimiento espectacular a nivel mundial, y así lo atestigua los movimientos a nivel geopolítico que están ocurriendo en los últimos tiempos. No obstante todo es mejorable y sin duda los fabricantes actualmente están afinando su política promocional para comenzar el verdadero desembarco a partir del año que viene.
Fuente: Artículo “Ten things We’d like to tell automakers about EV publicity“


